Siendo un ave me vi envuelto en un arcoiris. Con una gama nueva de colores alcance a ver el aura del mundo. las nubes y sus espectáculo de reyes y hadas, de oro e incienso.
Luego en mi faceta de humano me enamoré perdidamente de la persona mas ecológica, me enseño todo nuevamente mientras me hacia olvidar el deseo, se cobijó en mis brazos y disfrutamos de una lluvia cálida.
Nos separamos para no extrañarnos en el tiempo, antes me dijo que no le temiera al agua. Así que busque un río cualquiera y caminé como al colegio en la secundaria. Comencé a hundirme y a respirar su aire. Bajo esa capa café descubrí el flujo de la vida. La pureza al lado de inmundicia. Me recosté apoyando mi espalda en el fondo y me deje llevar río abajo. Tuve un sueño maravilloso que me hizo valorar cada amanecer. Desperté antes de una cascada. Subí para ver la puesta de sol y nos hundimos juntos mientras yo caía en cámara lenta sobre un montón de espuma.