sábado, enero 22, 2011

Una anciana y un corredor.

Quieta, con un tejido sobre su falda y sumergida en algún sueño al azar
sobre una silla de madera con terminaciones en metal y curvas bien pronunciadas que den fe de comodidad. madera opacada, no de naturaleza opaca.
el sol de la tarde sobre sus pies dormita. dormitan.
limitando con su ropa, arrugas que poco preciso la veinteañera de los 50', un collar de perlas
color marfil con un cristo colgando color palo de rosa.
ella y su silla ocupan un octavo del corredor
la gravedad atrae al corredor, ademas de a la señora Eliana, unos maceteros redondos con flores tipo romero y un recipiente largo, que al parecer no es en realidad un macetero, pero est á con tierra y de seguro tubo algo de vegetación.