martes, enero 25, 2011

segundo o tercer despertar.
poco para pasar a P.M.
calor. ojos pegados, ansias de continuar el sueño.

Ya no seguiste en la cama. en pie te mueves mientras armas el sueño que acabo. tu piel sedosa y defendiéndose. Estabas tú, como en cada historia de tu inconsciencia, mirando un lugar desde afuera, luego lo mirabas desde arriba, como un plano, eran dos casa iguales con matices celestes y sin un espacio que las separará... una iba a ser tu próximo hogar. en la otra un rey reparaba una silla rota.

Caminas y cada paso perfora el cemento de tu quinto piso. tu abdomen se partió en dos y no lo notaste. vas mal , podria aparecer en frente tuyo y no lo notarias.
el rey, luego de repararla, se alejó unos metros y admiró su nuevo trono. un verdadero trono.
marfil, detalles de artista, volumen. al fin algo digno...
reparó su casa y vió un palacio.
eran casas pequeñas. mas bien largas y angostas, como para llenar con pocos muebles.

No te lavaste la cara, no regaste tus plantas ni alimentaste tus peces pescados.
esto lo genera, en parte, el termino de tus vacaciones, tus anheladas vacaciones que terminaron anoche luego de un litros de vino y unas canciones de mas.

Vas a ver el precio del revelado de tus fotos. si subieron mientras te ausentaste cagas.
está ahí el mismo letrero " revelado $2990"
el rollo tiene varios lugares dentro. varias personas también.
lo llevas en tu bolsillo, en tu mano dentro de tu bolsillo. ambos sudan.
miras al tipo del lugar, el hijo ilustre tirado sin comenzar su semana aún.
con un lápiz rojo escribes en un sobre tu datos y metes, luego de mirarlo, el rollo.
pagas por adelantado. no hay otra opción.
la señora te recuerda que están para mañana a esta misma hora.


desperté sobre brazas esta mañana,
creo que el despertador sonó una vez
lo apagué y prendí la radio.
en un sueño de 5 minutos me bañé, lavé mi ropa, ordené y gasté algo de animo.

nada existió en realidad. mucho menos el animo para gastar .
tengo una deuda que repactar
o que saldar