domingo, noviembre 07, 2010

A j e n o d e t o d a n a t u r a l e z a . . .


Ajeno de toda naturaleza..
Un ser nuevo. Sin conceptos ni fines
alardea, ingenuo, ante los humanoides

- no más! - grita uno entre la multitud- No
Tenemos porque seguir mirando como si nadie
pudiera hacer algo. ATRAPENLO, ENSEÑENLE

Los desfigurados androides dan marcha al plan,

Tras una arboleda está durmiendo, aún ingenuo.
al despertar ve una masa de seres venir hacia él. Algo de fuerza y una sonajera de huesos lo hace estar por primera vez erguido...
dos segundos y mira hacia arriba. Comienza a razonar... Tiene razón!
entiende algo del lugar que lo ha alimentado
entiende algo de eso de respirar para vivir
y fuera de la razón surge un sentimiento... Temor.
los gritos de la orden llegan a él, se toca las orejas y encuentra un vinculo entre
eso y eso otro que tapa con sus manos
[las cubrió y notó el cambio en el sonido]
emite por primera vez, también, algo sonoro... ruidos semejantes a los del dolor humano
los acompaña con saltos y movimientos de brazos y piernas, estos movimientos son tan
alborotados que le presentan el dolo. Deja de hacerlo.
cuando los decididos humanos están a cien metros, éste ser ajeno a toda naturaleza
experimenta lo que lo hace único...

Epinefrina... Adrenalina pura.
Su cuerpo se llena de ésta hormona y le produce un escalofrío que lo tumba,
Vive cada instante con esa sensación humana que aparece en casos de riesgo o vivencias extremas.
Al ponerse de pie se erecta aún mas y corre hacia la turba imponente
Su corazón a mas de trescientos latidos por minuto, una respiración tan intensa que rompe sus vías nasales y, sobre todo, sus sentidos con filo.

En menos de un minuto arrancó y fracturó, con la fuerza de cien hombres, todo lo que lo arremetía.
Lleno de sangre (verde y roja) y con varios huesos rotos, comió y comió.
(Voraz y veloz )
Sus pupilas comenzaron a contraerse, la adrenalina dejo de recorrer su cuerpo y el dolor lo hizo
arrodillarse y luego caer.
Murió y la sangre verde de su cuerpo surgió con fuerza por sus cavidades nasales rotas.
Ahí es donde concluye la historia.

[ Sus progenitores?]